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domingo, 23 de junio de 2013

El lenguaje de las flores




A la hora de elegir las flores de tu boda: ¿por qué os decantáis por unas flores o por otras? ¿Os dejáis aconsejar por expertos? ¿Os guiais por vuestros propios gustos? La elección de las flores, tanto las de la decoración como las del ramo, puede venir marcada también por lo que representan cada una de ellas, su simbología. En este post haremos un resumen de la simbología de las flores más empleadas en las bodas.

Una de las más extendidas, sobre todo en ramos, es la fresia. Son flores con mucho perfume, multicolores y simboliza la pureza, la inocencia y la gracia.

Fresia
El lirio cala, por su parte, tiene un perfume muy agradable. Son muy utilizadas porque simbolizan la pureza. Además, su exhuberancia y sofisticación animan a muchas novias a emplearlas en su gran día.

Lirio cala
Una de las reinas en los ramos de novia es la rosa roja, una flor que simboliza el amor, pero también la pasión y el respeto.

Rosa roja
La paniculata, también conocida como velo de novia, se usa ampliamente como adorno en los ramos de novia. Simboliza la inocencia. 

Paniculata o velo de novia
Los tulipanes, que viene de la palabra turca "tulban", que significa turbante, es una flor muy apreciada. Simboliza también el amor, así como la pasión y la sinceridad. 

Tulipán
Las orquídeas nos hablan de belleza y fascinación, de seducción y de sensualidad. Tienen una gran variedad de colores y formas, y son muy apreciadas por las novias.

Orquídea

La rosa blanca nos habla de pureza y de inocencia. Muy usadas en los ramos de novia, pues significa amor puro y duradero, para siempre.

Rosa blanca
Recuerda, a la hora de elegir las flores de tu boda ten en cuenta la época del año, tus gustos, la opinión de los expertos, el olor... pero también ten en cuenta su lenguaje, lo que simboliza cada una de ellas.


viernes, 20 de abril de 2012

Tocados de novia: el complemento perfecto



Hace algunos años la imagen que teníamos de una novia iba asociada irremediablemente con el velo. Hoy en día eso está cambiando, y de qué manera. Se están imponiendo con fuerza los tocados de novia.
Cuando ya tengas elegido el vestido, los zapatos e, incluso, la ropa interior que vayas a llevar en tu gran día, es buen momento de pensar en el tocado, complemento importante que pondrá el broche de oro para que tu aspecto sea impecable y espectacular.

Para elegir un buen tocado, nuestro consejo es, en primer lugar, que te dejes asesorar, bien por tu peluquero o estilista, y además, tienes que tener en cuenta el ramo y el vestido, para que los complementos vayan en consonancia con éste.

Lo fundamental es sentirte cómoda y segura. A diferencia de otros complementos, el tocado te va a acompañar desde el momento en que te peines y vistas para la ceremonia hasta el final de la boda, después del banquete y de la fiesta. Elige aquél que no te juegue malas pasadas y provoque incomodidades.




Además de la comodidad, debes buscar también el aplique que se acople perfectamente a tus características físicas: color de pelo y de piel, tu estatura, la forma de la cara… Hay tocados que realzan tu figura o que estilizan o suavizan tus rasgos físicos. Es cuestión de buscar y encontrar el que más te guste y el que mejor te quede.


Tienes muchas variedades de tocado para elegir: broches, tiaras o los de tipo sombrero, por ejemplo. Los materiales con los que están hechos pueden ser pedrería, plumas o de estilo floral. Nosotros te proponemos diversos modelos* para que te hagas una idea y así facilitar tu elección.
Si te gusta este tipo de complementos, no tienes por qué renunciar al velo. Al contario. Hay algunos sencillos y delicados que te ayudarán a fijar el velo al peinado. Imaginación al poder.

(*)Los modelos propuestos son de St. Patrick para la colección 2013.  

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Sabes cuál es el origen del día de San Valentín?


El 14 de febrero celebramos el Día de San Valentín, ese día tan especial en el que agasajamos a la persona amada con regalos, rosas y postales. Todos tenemos muy presente ese “día de los enamorados”, aunque no siempre sabemos su origen ni desde cuándo se celebra.
En España, la celebración del Día de San Valentín es relativamente reciente, ya que se popularizó a mediados del siglo XX. Como muchas otras festividades y costumbres, por ejemplo Papa Noel, las importamos de los países anglosajones y las hemos consolidado como propias.



Sin embargo, sus orígenes se remontan mucho más allá, concretamente a la época del Imperio Romano, donde San Valentín, un sacerdote cristiano del siglo III, decidió desafiar un decreto del emperador en el que se prohibía a los soldados casarse.
Nuestro santo pagó con su vida la celebración en secreto de matrimonios entre jóvenes enamorados. Antes de su martirio el 14 de febrero del año 270, San Valentín hizo un milagro: devolvió la vista a Julia, hija del oficial romano encargado de su encarcelamiento. La joven Julia, en agradecimiento al santo, plantó un almendro junto a su tumba, de ahí que el almendro en flor sea otro símbolo de amor y amistad.

Siglos después, en Inglaterra y en Francia se recuperan las costumbres populares entre las que se encuentra el Día de San Valentín, que se consagra como el día en que los enamorados intercambian regalos y postales de amor (llamadas Valentines, en inglés). De ahí se extendió a otros países y culturas, y hoy en día es una festividad que se celebra en gran parte del mundo, incluso en países como China o Japón.
Ya conocemos un poco más del origen del Día de los enamorados; ahora sólo falta desearos que lo disfrutéis con la persona que os quiere y que todos los días sean San Valentín.